Luego de un libro de cuentos publicado en 1965 y de dos novelas —la última de ellas aparecida en 1973— el autor de este libro emigró a España, donde se dedicó a varios oficios. Dos décadas más tarde aparece una nueva novela que llegó a ser ubicada en el tercer lugar del Premio Planeta 1993.
De múltiples matices, divertida, profunda, dramática y por momentos desopilante, esta obra narra la vida de un personaje que pasa por etapas de la vida sufriendo una constante evolución que se corresponde con el tiempo que le toca vivir. Partiendo de la temprana adolescencia y terminando en la madurez asentada. Ernesto Pasternak cumple un ciclo donde la introspección, la búsqueda de respuestas esenciales y los planteos profundos se combinan con las vivencias de una existencia bohemia y desordenada.
El humor, las mujeres, la amistad, el desganado ejercicio del periodismo y el exilio son algunos de los sucesos que se reflejan en estas páginas, que no hacen más que mostrar la cara visible de un hondo buceo en torno a una serie de cuestionamientos del protagonista, referentes al origen de su personalidad, su misión en el mundo y la trascendencia de su ser.
La contingencia de lo que lo rodea, la temporalidad de los afectos y la conciencia de su propia finitud lo impulsan a buscar su identidad espiritual, recurriendo a las obras de un supuesto filósofo renacentista y llegando incluso a frecuentar una secta religiosa, cuyas teorías terminará por derrumbar utilizando su afilada ironía.
Además de ser una travesía por el tiempo y las diferentes circunstancias que vive el protagonista, esta novela es el relato de una intensa evolución espiritual, radiografiada de manera inteligente y directa. Difícil es permanecer indiferente a las instancias que vive Ernesto Pasternak, que por obra de su autor termina involucrando al lector en un interesante y apasionado relato de un viaje en torno a sí mismo, en busca de respuestas esenciales, tal vez intuyendo que no habrá de encontrarlas, pero sabiendo que esa búsqueda forma parte de una necesidad insoslayable. (307 páginas)
Daniel Celis. LA NACION (Buenos Aires) – 10/7/1994